Un Dojo de 270 metros, tarima flotante, 300 personas y un sentimiento común. Eso fue lo que aconteció durante la mañana del sábado 22 de septiembre de 2012 en la jornada inaugural de nuestra nueva escuela. Judocas experimentados, campeones, maestros, noveles, chicos, chicas, padres, hijos, niños con algunos problemas de salud… todos compartiendo una mañana de felicidad a través del judo. Algo que a buen seguro le habría encantado al Maestro que da nombre a nuestra escuela.

Un sueño hecho realidad, es como podría definir el sentimiento que despertó el aplauso que los presentes me dispensaron al finalizar la sesión, antes de que dijera nada. Un aplauso interminable que interpreté como un reconocimiento al trabajo que con ilusión estamos haciendo todo el grupo que componemos la Escuela De frutos, y que se manifestó espontáneamente en ese preciso momento. Un aplauso que a buen seguro también tenía como destinatario a José Luís De frutos, responsable absoluto del espíritu del judo que se respiraba en esa sala.

Gracias a todos los que vinieron a compartir con nosotros un momento tan especial, gracias a todo mi equipo (alumnos, profesores, trabajadores del Ozone Sports Club) y a Raúl Molina en especial, gracias a nuestro sponsor, Gallego Casa (tiendas de hogar), gracias a los ausentes que nos manifestaron su apoyo desde la distancia, gracias a los compañeros del Centro de Investigación de la UMH, y gracias al Maestro por enseñarnos el camino. Ahora toca seguir trabajando y mejorar en todo lo que podamos.

«Queda inaugurada nuestra escuela de judo»

Carlos Montero Carretero

Dr. Escuela De Frutos